6 de noviembre de 2011

Escultura para ciegos

Las yemas se cargan de electricidad cada vez que hago ejercicio de memoria. Soñando en flashback y al cerrar los ojos convertirme en una ciega que sólo tiene el tacto para reconocer: y siempre hay vetas y cicatrices.
Lo más bonito son siempre los relieves. Y la hoja de papel que no se arruga y sólo escupe altiva desaparece de mi vista ahora que sólo paseo los dedos y me dejo en casa los ojos. Los renglones torcidos son los únicos renglones. Lo adecuado no envía su imagen en la búsqueda.
El tiempo borra las aristas, corrige y aumenta, hilvana para que no haya precipicios. Y en el mismo movimiento elige como foto de portada un orografía accidentada para que mis dedos sueñen con paseos interminables.

1 ovillos:

Tere dijo...

desde luego que si, el tiempo lo hace todoo!

besitos!